De la cintura para abajo, siempre calzas. Para los días de viaje o salidas informales, elijo unas térmicas azul marino. Los días restantes, me pongo las Wolford Velour, elegantes, aterciopeladas. Fiel a mi ansiedad, realmente no quería esperar hasta mediados de febrero para organizar otro concurso (el cual tendrá que ver con los Oscars, como hacemos todos los aos). Eso, sumado al impulso que me dio la reunión del viernes, y al siempre perdurable agradecimiento hacia ustedes por hacerme compaía de lunes a viernes, me llevó a concebir un nuevo concurso. En qué consiste? Es simple: en que armen su propia película desde lo conceptual (es decir: en esta oportunidad no tendrán que filmar sino solo escribir el proyecto).

Las gafas de sol Ray Ban Aviator probablemente sean las más conocidas del mundo. Bausch Lomb las desarrolló como un encargo del Cuerpo Aéreo estadounidense para reducir las náuseas y los dolores de cabeza que los pilotos estaban experimentando al volar a gran altitud. El prototipo original fue creado en el ao 1936 y tenía lentes verdes..

Todo lo conocido es finito, especialmente en publicidad. Mad Men emite su último episodio. Por una vez, dan ganas de apagar la televisión cuando acaban los anuncios. El gran evento del «finde» se realizó en el Pacheco Golf Club, allí Ricky Sarkany celebró su cumpleaos número 56 con un partido de fútbol y suculento asado para sus amigos y familia. Eugenia «la China» Suárez concurrió con su hija, Rufina y Benjamín Vicua, con quien se mostró más que enamorada. También estuvieron: Fernando Burlando, los ex futbolistas, Ariel Ortega, Alejandro Bouza, Daniel Tapia y Fabricio Fuentes, el ex tenista Luis Lobo, el odontólogo Santiago Braverman, el PR Hernán Nisenbaun y el cardiólogo, Martín Lombardero, pareja de Verónica Varano.

Por un momento sentí que todo Castelldefels me miraba. Los clientes del restaurante se quedaron con los vasos de cerveza a mitad de camino entre la mesa y la boca, los nios dejaron los helados pegados a la cara como jugando estatua, los balcones se llenaron de fisgones que salieron a ver qué pasaba y las ventanillas de los vehículos que esperaban el cambio se semáforo se abrieron al unísono. Seguí montado en mi bicicleta sin dejar de mirar atrás por si el energúmeno salía detrás de mí, cuando Tráquete! El taburete del restaurante de enseguida! La omnipresente ley de Murphy dictaminó que el bendito asiento se quedara enredado en la llanta de la bicicleta y que fuera de aluminio para que hiciera bastante ruido contra el pavimento.