La se est indignada. Su ni usa la misma cartera que ella. Casi la misma. No cree en lo que llama los idealismos fofos. Por muy delirante que haya sido su culto a las armas y a los héroes, reconoce que los comandantes, los guerrilleros latinoamericanos, le abrieron los ojos a la contienda humana. Ve que el Occidente poderoso se aleja de los laboratorios de verdades que son el hambre, la inseguridad, la fe conquistadora y la guerra (escribe antes de Bosnia, pero por el modo en que reaccionó Europa ante la contienda dálmata no deja de tener razón)..

«Yo prefiero a Luis Almirante Brown, la pertenencia generacional tiene que ver conmigo si se quiere. En él se hace siempre una relación con la poesía de Spinetta, y además tiene una sorpresa en el remate que me parece mejor». De lágrimas de sal a soplar una trompeta de carne, en donde lo hilarante del chiste pasa más por emular la poesía de Spinetta que cerrar con algo procaz.

Then the police arrest Billy brother. Instead of going to the audition, Billy has to watch his brother in court. The future looks bad. Y esa lista de condenados que no dimiten?. Pero bueno, puedes estar tranquilo, no hace falta que dimita. Los van a votar igualmente.

«No comprendo, decía un autor francés, cómo un republicano no sea un socialista, lo que da lo mismo, un hombre mucho más preocupado de la cuestión humanitaria que de las cuestiones meramente políticas» (Henri Fouquier). Menos se concibe a un anarquista desligado de la cuestión social: la Anarquía persigue el mejoramiento de la clase proletaria en el orden físico, intelectual y moral; concede suma importancia a la organización armónica de la propiedad; mas no mira en la evolución de la Historia una serie de luchas económicas. No, el hombre no se resume en el vientre, no ha vivido guerreando eternamente para comer y sólo para comer.

Marruecos es un país predominantemente rural. Casas de adobe, barro mezclado con paja, gente que trabaja el campo, zonas áridas, rocosas, rotas de vez en cuando por los oasis, palmerales y arroyos que consienten que haya vida. Y es un país de gente acogedora, pobre, curiosa, risuea, donde toda verdad es relativa.

Y, en medio, los europeos de Europa, que nos hacemos los suecos. «En Europa a veces hay una sensación de que los africanos no han sabido aprovechar adecuadamente la maravillosa cooperación que se les envía. Las críticas a la cooperación suelen ser muy superficiales y no se procede a un cambio en profundidades de las dinámicas Norte Sur, que es lo único que puede contribuir realmente a solucionar la situación del continente africano.».