La visita al cine fue lo mejor, un espectaculo digno de ver y ademas caimos en uno de los mejores cines de la ciudad. Era muy lujoso pero me parecia estar dentro de un pastel de merengue con luces de colores. Los espectadores aplauden, cantan y le hablan a la gran pantalla.

Recordemos que cuando la administraci Bush se dio cuenta que los potenciales votantes se hab comido el cuento de las armas de destrucci masiva en Iraq no les import en lo m m las repercusiones internacionales o potenciales represalias que su decisi podr tener. Por eso no deber sorprendernos este tipo de medidas y por el contrario habr que prestarle m atenci a lo que cada bando identifica como temas sensibles en la opini p nacional. Si se deteriora la macro es muy posible que r impacte en las posibilidades de sostener una serie de equilibrios relacionados con el consumo y las redes de protecci social que se han venido desarrollando.

«Diego Costa es uno de los tres mejores jugadores de la Liga. Está de puta madre, como su equipo y va a ser muy complicado. Están a un nivel enorme y en el Vicente Calderón es muy complicado hacerles dao». Es como la vieja historia de la prostituta, dec que preferia acostarse con 5 tipos por dia que tener que soportar un encargado o jefe que la mandoneara, y tener que cumplir un horario todos los d No hay caso, el que afinco para pichi no cambia. El gobierno? Sigue vendi que se hace el esfuerzo dia a dia para acabar con la pobreza y la ignorancia. Y nosotros: nos comemos la pastilla.

Todo transita normalmente, pero el mundo gira y lo que fue ayer, vuelve a ser hoy y en la oscuridad del cuarto, acecha con sus ojillos sin p el diminuto demon ser, presto a robarle el aire, a cobrar su vida. Entre sutiles y ondulantes tules, que se agitan convulsos, asoma la nariz ganchuda y los perversos ojillos inflamados recorren las ondas del aire, que fluye acompasadamente hacia los pulmones del durmiente, mientras que los afilados dedos describen arcos envolventes, para atrapar el aire,. Para atrapar la vida,.

Pero hay algo m Desde esa cueva que sirvi de asilo a nuestros primeros padres podr descender, a trav de unos corredores que s a primera vista parecen intransitables, hasta aquella madriguera donde se cobijaron otras criaturas m antiguas que el hombre. La memoria de la especie humana se remonta a un pasado inmemorial. En lo m hondo de nuestro coraz resuena el eco de un lejano clamor, el rumor amortiguado del sufrimiento animal, del placer animal, del miedo animal.