Brillante navidadA estas alturas, despu de cuatro semanas de brillos, campanitas, arbolitos y bolas rojas, tengo tal empacho de luces navide que al ver el nuevo bel de brillantina instalado en la plaza Mayor, una bola lum ha crecido en el est sus jugos se han desbordado y buscan hueco en el intestino; tal es su intensidad que me tiene llena sin probar bocado, y eso que ni he tocado el turr y los polvorones. Un virus? Hay qui dice que las luces no se digieren se apagan. Que seguir sin probar bocado hasta el 10 de enero? que inocularme alguna de esas bacterias que se zampan el petr muy caras? Con los tiempos que corren y mi crisis salarial infinita, tendr que recurrir al dinero r No, nada de lo est pensado, no me refiero a un pelotazo urban en el Levante o en Los Alcaldes.

Despu de tantos cambios que hemos experimentado en este mundo a veces absurdo, donde probablemente decenas de las banderas que aparec en los chocolatines que mi abuelo me regalaba ya no existan m otro mundo, mucho m complejo y mucho m absurdo, pero donde espero que alg d mis hijos vuelvan a empujar la bicicleta de sus hijos en alguna calle polvorienta y recuerden lo realmente trascendente en la vida, cosas que invariablemente no deber cambiar y que es preciso proteger, sentimientos que nos unen unos con otros, generaciones tras generaciones, mientras le pedaleamos a la vida que inexorablemente avanza. En aparece una multitud llegando a lo que ser la costa de una ciudad grande y moderna, esta gente se amontona y queda atrapada entre el cemento a sus espaldas y el mar. Una civilizaci moderna que parece empujarnos hasta los l La gente va saltando al mar y es rescatada por «peces voladores».

Mona y Azza son la viva imagen de una egipcia de clase media alta: fieles a la vestimenta más tradicional, educadas y volcadas en guiar a una prole numerosa. Mona está casada con un cardiólogo que trabaja en los hospitales más prestigiosos de la capital. El marido de Azza, en cambio, es profesor en la Universidad Alemana de El Cairo.

En el diferendo hist que opone Cuba a Estados Unidos conviene recordar una verdad poco considerada por les medios informativos. En este conflicto asim hay un agresor y una v pueblo de Cuba En efecto, al contrario que Estados Unidos, Cuba no ocupa ilegalmente y por la fuerza una parte del territorio estadounidense, no impone sanciones econ a su vecino, jam ha invadido Estados Unidos (Bah de Cochinos) y nunca ha amenazado al pueblo estadounidense con una desintegraci nuclear (crisis de los misiles). Por otra parte, La Habana no pide un cambio de r en Estados Unidos, no emite transmisiones ilegales y no financia a una oposici interna con el fin de derrocar el orden establecido..